sábado, 27 de octubre de 2012

La voz de Sion - boletin Noviembre 2012


38 Y aconteció que, prosiguiendo ellos su camino, Jesús entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.
 39 Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la que, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.
 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres; y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
 41 Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.
 42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.